El duelo de la vida

Hace ya algún tiempo que decidí colocarme en esa apertura a los acontecimientos que la Vida me presenta, viviendo cada situación como una oportunidad de aprendizaje y crecimiento a pesar de que mi mente a veces la interprete como algo a rechazar.

Así, este comienzo de año, a punto de cerrar un bimestre, la Vida me está ofreciendo el regalo de conocer la enfermedad y la muerte mucho más de cerca de lo que hasta ahora las he conocido. Y digo “regalo” por las nuevas reflexiones y comprensiones que estas vivencias me están trayendo y que ahora comparto contigo:

  1. La vida es un constante duelo, entendiendo por este el proceso psicológico-emocional que opera en la vida de una persona cuando se produce una pérdida. Y por pérdida entendemos no solo el fallecimiento de un ser querido, sino una separación o cualquier otro tipo de pérdida (trabajo, vivienda, amistad, etc).  Visto así, podemos darnos en cuenta, en efecto, que se trata de un hecho bastante cotidiano que cada quien, con sus recursos, elabora de la manera que puede. 
  2. Al hilo de lo anterior, no siempre se dispone de los recursos necesarios para elaborar los duelos y esto tiene como consecuencia que se enquisten emociones y no se reubique ese/o que se ha perdido, condicionando nuestras experiencias posteriores. En consecuencia, en algunos casos se precisa ayuda terapéutica especializada para elaborar las tareas del duelo.
  3. La enfermedad es también un duelo, por cuanto se trata de una pérdida de la salud o de las condiciones de vida anteriores. En estas semanas, he observado que nuestro sistema sanitario trata la enfermedad como algo aislado del individuo desatendiendo a la persona en ese proceso, de tal forma que se ve abocada a atravesarla en soledad.
  4. La enfermedad no sólo afecta a la persona que la padece sino a su entorno familiar. No digo nada nuevo con esto. Sin embargo, quiero poner, de nuevo, el foco en cómo nuestro sistema sanitario carece de los servicios necesarios para ofrecer atención en este sentido.
  5. Como en muchos otros asuntos (o acaso todos) se trata de una cuestión de conciencia (o falta de ella), es decir, no existe conciencia social ni personal de cómo cada uno/a interviene en su salud. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), se define la salud como el estado de pleno bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad. Esta definición pone de manifiesto que somos un engranaje cuerpo, mente, emoción, en el que los tres sistemas están interconectados y se influyen mutuamente. Sin embargo, ante una enfermedad, la sanidad se centra en curar el cuerpo sin indagar ni tratar los aspectos emocionales y mentales.
  6. Y es también, en conclusión, una cuestión de responsabilidad. Necesitamos ser responsables de nuestras vidas. Esto implica hacernos cargo de nuestro propio bienestar, siendo conscientes de que éste se genera desde dentro (con las ideas, pensamientos y creencias que alimento y con lo que siento consecuentemente a ese diálogo interno).

Cuando me hago responsable, puedo dar los pasos necesarios hacia mi curación, puedo darme sin esperar que venga de fuera. Por supuesto, asumir esto cuesta, pues supone tomar las riendas y ponerme a cabalgar con valentía y coraje. Algo que, si nos cuesta de por sí, más aún si nos sentimos enfermos o debilitados.  Y ahí es cuando puedo abrir la puerta a recibir ayuda de familiares, amigos y profesionales, cada uno de los cuales podrá necesitar, a su vez, apoyo emocional-psicológico.  Y regreso, así, a la reflexión inicial: cuando confío en el curso de la vida, tomo las riendas con determinación y  responsabilidad y pido la ayuda que necesito, cualquier situación adversa se percibe distinto, y puedo convertir las crisis en oportunidades para aprender, crecer, descubrir aspectos de mí que ni conocía, crear comunidad, etc.

¡Qué bella es la Vida con todo!, ¿no creéis?

No es lo que pasa fuera lo que me trae la felicidad, es lo hago con lo que se me mueve dentro ante la escena de mi vida.

María José Pedraza

Coach y formadora


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *