…Y renacer…

Como esa sensación de salir del agua y tomar una bocanada de oxígeno o sentir el baño de luz a la salida de un túnel, algo parecido se siente cuando, tras una crisis vital, una comienza a sentir que la Vida brota de nuevo desde el interior.

Las crisis son jodidas, eso es seguro. No resulta cómodo transitar por el dolor, la rabia, la tristeza, la amargura, la inseguridad, la confusión, la culpa, la frustración o el temido-valga la redundancia- miedo. Porque cuando estás en medio de la marea cuesta creer que amainará con ese timón obstinado de la mente obtusa, empecinada en mantenerte ahí enredada, encerrada.

Y, sin embargo, en algún punto un rayo de luz se cuela y sientes el chasquido de la vida, esa alegría sin motivo, esa alegría de ser y una profunda gratitud, de la mano de la confianza. Confianza en la Vida y confianza en mí para poder seguir haciendo el camino, tal vez uno nuevo, tal vez uno ya iniciado, pero con una actitud algo distinta. Acaso más liviana, acaso más rendida, más abierta, más realista y, sin embargo, comprendiendo que el barco en el que navegas lleva en su cubierta el peso de los sueños que te hacen sentir viva, completa, serena, llena de alegría.

“¡Claro, María José, entonces, retomas el camino pero de la mano de tus sueños. No hay nada erróneo en ellos. Ojos abiertos a la realidad, corazón acariciado por los sueños!”.

Y miro el camino y no veo dónde acabará. Pero, cada vez más, voy comprendiendo que es fuera y dentro, en este baile entre realidad y sueño, con el alma entregada a mi esencia y el cuerpo y la mente enfocados en el ahora, sabiendo que aprendo a cada paso, a cada herida, y saboreando el baile, la mano amiga, la risa tonta, el desenmascararnos juntas, porque tú y yo sí creemos, la una en la otra, el otro en el uno.

Y río. Y también lloro a veces. Y me dejo ser. Y me dejo en paz. Y ahí voy, porque tengo derecho a estar aquí con todo lo mío.

Voy y quedo. Pero voy. Acompañándome, respetándome, perdonándome.

Gracias, amigas, familia, por las conversaciones, abrazos, apoyo, confianza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *